El corazón escucha lo esencial si se abre a lo que realmente es.
Bert Hellinger
Bert Hellinger
¿Por qué recomiendo la Psicoterapia?
Muchos de mis clientes podrán hablarte de su experiencia luego de pasar de un proceso psicoterapéutico conmigo, sin embargo, me gustaría compartirte directamente mi propia experiencia luego de mis diferentes procesos psicoterapéuticos. Estos diferentes procesos de sanación me hicieron amar más la Psicoterapia y me brindaron la confianza de que este era un llamado que estaba más allá del deseo de una profesión.
Hay un pensamiento en Un Curso de Milagros que dice: Todas las cosas obran conjuntamente para el bien. En esto no hay excepciones, salvo a juicio del ego.
Mi entrenamiento como Psicoterapeuta y Consteladora, reafirmaron esta gran verdad.
Yo creía que todo había empezado en casa, en mi familia, sin embargo, mi familia fue solo ese medio que Dios utilizó para encaminar hacia mi verdadera misión aquí.
Desde muy temprana edad me gustaba ayudar a otros, creo que esto lo aprendí de mis padres. Mi madre tenía una disposición innata hacia el servicio, lo hacía de una manera silenciosa y natural, sin llamar la atención. Así mismo, mi Padre, tenía ese don hermoso de dar, no he conocido una persona más generosa que mi Padre. Ellos fueron mis maestros en este arte de dar, ayudar, servir. Con total honestidad y gratitud reconozco que mi disposición al servicio es un legado de Papá y Mamá.
Recuerdo que me gustaba ayudar en la iglesia, así que primero me apunte como catequista, luego como delegada de la Palabra, después como misionera, y las tres primeras opciones profesionales, que tenía en mente, eran lo que definía yo como profesiones para servir. Así llegué a la Psicología. Primero creí que era la Psicología comunitaria la que me atraía hasta que empecé mis practicas clínicas. Me sentía tan feliz en cada sesión que ni siquiera me apegada al protocolo terapéutico sólo estaba al servicio de la persona que tenía frente a mí y confiaba en la fuerza divina que trasciende todo diagnóstico.
Mi momento más feliz era cuando el/la paciente hacia lo que llamamos en Psicología Insight, darse cuenta de.... ese momento es verdaderamente un instante santo, donde como dice un curso de milagros, El más santo de todos los lugares de la tierra es aquel donde un viejo odio se ha convertido en un amor presente.
Todos los que hemos tenido la oportunidad de ir a terapia formal o no formal, de alguna manera u otra lo experimentamos. Es ese momento en el que nos permitimos dejar ir nuestras percepciones de nosotros mismos y de los demás, y nos abrimos al regalo que nos trae la Paz. Una amiga solía decir que, la Paz no es un regalo pequeño.
La Psicoterapia es para mí un camino de re encuentro con la Paz. A través de cada proceso Psicoterapéutico, se nos brinda la oportunidad de observar de otra manera, lo que está impidiendo experimentar los frutos del espíritu: paz, amor, felicidad. Sobre todo, a través de la terapia, se nos brinda la oportunidad de volver hacia dentro, re encontrarnos con lo que verdaderamente importa y lo único que acabara con la falsa percepción y creencia de abandono y separación.
Nunca antes de interesarme por la Psicología, había visitado o tenido contacto con algún psicoterapeuta. Durante la carrera se nos recomienda realizar nuestro propio proceso psicoterapéutico antes de empezar a ejercer, no había tenido la oportunidad más allá de mi psicoterapeuta por vocación natural, mi querida nana, a quien cariñosamente le llamábamos en casa, mis Eni. Ella era ese maravilloso reflejo del amor de Dios en mi vida con ella y con Jesús me desahogaba en los momentos de “tempestad”. A veces sin palabras, solo su presencia me llenaba de paz y felicidad. Recuerdo que cuando me enfermaba estaban siempre, dos mujeres en la cabecera de mi cama, mi madre y mis Eni, mi nana. A ambas les gustaba ir a la Iglesia así que crecí viendo que Dios era su médico por excelencia y la oración el medio para hablar con él. No es que me haya pasado nada grave que tuviera que recurrir al hospital, pero solía ver que ellas oraban en silencio por mi salud cuando me dio por ejemplo papera o varicela, o cuando tenía esos dolores menstruales que te dejan sin caminar… De ellas, tome el ejemplo así que siempre he recurrido a Dios para todo, por lo que puedo decir que Jesús y mi nana fueron mis primeros Psicoterapeutas. Confiaba en él, le contaba cualquier cosa, y sabía que el respondía. Su Presencia marco un antes y un después en la profesión que elegí como un medio para servir. Ahora puedo decir que de alguna manera se me estaba preparando para ello.
El deseo de paz, amor, felicidad… un encuentro con la Psicoterapia.
Mas allá de los mitos que se tejen alrededor de la Psicología, la creencia que es para locos.. tuve la oportunidad de ver el valor que se encuentra en este recurso maravilloso para la sanación de la mente. Un recurso del cual el mismo ego, por obvias razones se niega a aceptar, en fin…
Mi madre falleció en octubre del 2010 y mi corazón quedo roto, literalmente roto. Este acontecimiento me llevo a buscar ayuda profesional. No podía hacer nada, mi corazón estaba demasiado triste, emocionalmente estaba paralizada. Unos años antes había fallecido mi nana, esa “perdida” la pude, creía yo, sobrellevar gracias a todos los recursos con que contaba en esos momentos, la familia en primer lugar, las hermanas misioneras con quien vivía en ese momento, la fortaleza espiritual, la fe, en fin, siento que hasta mi nana me sostenía desde el Cielo. Con la partida de mi madre, no fue así. Me derrumbé y entonces me di cuenta lo sola que me sentía sin mi madre y sin mi nana... El mundo se paralizo, recuerdo que seguía haciendo lo que hacía, sin embargo, muy dentro de mi sabía que algo había cambiado y no estaba feliz. Las etapas del duelo, que conocía teóricamente, las experimente con la muerte de mi madre. Desde la negación hasta la comprensión que ni siquiera la muerte puede separarte del amor. Esta fue la primera vez que visité formalmente a un psicoterapeuta y entonces, pude experimentar lo valiosa y poderosa que es la Psicoterapia. Después de pasar por esta experiencia, le agradecí a Dios, a mi madre, mi nana por encaminarme de una forma u otra hacia esta profesión en la que he podido ayudar a otros que han pasado por la misma experiencia. Como les dije antes, todo obra para nuestro bienestar.
Constelaciones Familiares y Constelaciones Familiares del Espíritu.
Un año después de haberme graduado de Psicóloga, me encontré con las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger, me fascinó tanto que empecé a estudiar más profundo en la terapia sistémica y los ordenes del amor.
Bert Hellinger decía ¿Cuál era ese orden del amor? Todos en la familia tienen el mismo derecho de pertenecer. ¡¡Sencillamente Hermoso!! Esto es lo que experimentaba en cada taller de constelaciones en el que participaba. Los efectos de este trabajo van más allá de una configuración sistémica o de un psicodrama. Lo esencial de este trabajo para mí, está en el hecho de que, todos tenemos el derecho de pertenecer pues en esencia, somos uno y lo mismo. La exclusión es la raíz de la enfermedad. El perdón la llave de la felicidad. Encuentro en las Constelaciones un medio para la reconciliación con un sistema familiar que en medio del aparente conflicto se nos olvida que no puedo atacar ni ser atacado.
Recuerda que te mencioné anteriormente que con la muerte de mi madre yo sentí que ya nada tenía sentido, que la muerte me había arrebatado lo que yo más quería en este mundo. No hay creencia más aterradora que la creencia en la muerte…
A través del trabajo con las constelaciones familiares tradicionales y luego con las constelaciones familiares del espíritu, algo internamente me estaba mostrando un camino de reconexión con la felicidad y la paz lo que tanto deseaba en mi corazón. Es este un estado mental que esta más allá de toda relación interpersonal, más allá del tiempo y del espacio. A través de la psicoterapia y las constelaciones empecé a ver ese camino. Hay un orden divino en todo lo que aparentemente nos rodea. Cuando dejamos de buscar fuera y volcamos la mirada hacia dentro, ya sea con la ayuda de la Psicoterapia, las constelaciones u otra herramienta que te ayude a detenerte y hacer insight [que es, en definitiva, lo esencial en toda psicoterapia] entonces, solo entonces, una se da cuenta de que siempre has estado sostenida por el corazón del Cielo y de que sigues siendo tal como Dios te creó.
Siento que toda terapia te lleva a ese re encuentro con tu verdadera Identidad. Y desde ese momento todo lo que creías ser, deja de tener significado. …Pues la terapia es oración, y la curación es su mira y su resultado....
La Psicoterapia es un medio que uso para compartir esta visión psicoespiritual, he sido tocada por el amor y llamada a dar lo que he recibido. La resistencia a encontrarse consigo mismo, a dar un lugar al perdón, la inclusión, vendrá una y otra vez a lo largo del camino, sin embargo, con total certeza puede decirte que Todas las cosas obran conjuntamente para el bien. En esto no hay excepciones, salvo a juicio del ego. Sostenidos por el Amor solo estamos aquí para recordarnos unos a otros que somos esencia divina.
Un día se me dijo: Mayra no eres feliz, te sientes rechazada porque quieres ser algo que no eres. Este pensamiento, este milagro, que llego a mi mente podría decir, cuando me sentía “desamparada, rechazada” oriento la mirada hacia lo que Soy en esencia. La comprensión que llego a mi mente a través de este milagro me hizo darme cuenta de que estoy aquí únicamente para ser útil.
Te dejo con las mismas preguntas que el Psicoterapeuta interior me hizo ese instante santo y las que me hago cada vez que me olvido de lo que soy en esencia.
¿Qué prefieres ser rehén del ego o anfitrión de Dios? Aceptarás únicamente a aquel que invites. Eres libre de determinar quién ha de ser tu invitado, y cuánto tiempo ha de permanecer contigo. (T-11.II.7:1-3)
Es indispensable en este camino de sanación y de conocimiento de sí mismo, atravesar las sombras, observarlas de frente para dejarlas ir. Desde luego, la resistencia al Amor, a ser algo que no eres, a la felicidad intentaran bloquear este volver hacia dentro, sin embargo, recuerda que eres en esencia, la luz que se logra ver final del túnel.
A través de este servicio me uno a ti en este viaje de liberación, sanación y perdón.
Recuerda que, El corazón escucha lo esencial si se abre a lo que realmente es.
+1 753 886 0151 Este es mi número de WhatsApp, escríbeme y nos ponemos de acuerdo día y hora de sesión de catarsis y perdón.
Muchos de mis clientes podrán hablarte de su experiencia luego de pasar de un proceso psicoterapéutico conmigo, sin embargo, me gustaría compartirte directamente mi propia experiencia luego de mis diferentes procesos psicoterapéuticos. Estos diferentes procesos de sanación me hicieron amar más la Psicoterapia y me brindaron la confianza de que este era un llamado que estaba más allá del deseo de una profesión.
Hay un pensamiento en Un Curso de Milagros que dice: Todas las cosas obran conjuntamente para el bien. En esto no hay excepciones, salvo a juicio del ego.
Mi entrenamiento como Psicoterapeuta y Consteladora, reafirmaron esta gran verdad.
Yo creía que todo había empezado en casa, en mi familia, sin embargo, mi familia fue solo ese medio que Dios utilizó para encaminar hacia mi verdadera misión aquí.
Desde muy temprana edad me gustaba ayudar a otros, creo que esto lo aprendí de mis padres. Mi madre tenía una disposición innata hacia el servicio, lo hacía de una manera silenciosa y natural, sin llamar la atención. Así mismo, mi Padre, tenía ese don hermoso de dar, no he conocido una persona más generosa que mi Padre. Ellos fueron mis maestros en este arte de dar, ayudar, servir. Con total honestidad y gratitud reconozco que mi disposición al servicio es un legado de Papá y Mamá.
Recuerdo que me gustaba ayudar en la iglesia, así que primero me apunte como catequista, luego como delegada de la Palabra, después como misionera, y las tres primeras opciones profesionales, que tenía en mente, eran lo que definía yo como profesiones para servir. Así llegué a la Psicología. Primero creí que era la Psicología comunitaria la que me atraía hasta que empecé mis practicas clínicas. Me sentía tan feliz en cada sesión que ni siquiera me apegada al protocolo terapéutico sólo estaba al servicio de la persona que tenía frente a mí y confiaba en la fuerza divina que trasciende todo diagnóstico.
Mi momento más feliz era cuando el/la paciente hacia lo que llamamos en Psicología Insight, darse cuenta de.... ese momento es verdaderamente un instante santo, donde como dice un curso de milagros, El más santo de todos los lugares de la tierra es aquel donde un viejo odio se ha convertido en un amor presente.
Todos los que hemos tenido la oportunidad de ir a terapia formal o no formal, de alguna manera u otra lo experimentamos. Es ese momento en el que nos permitimos dejar ir nuestras percepciones de nosotros mismos y de los demás, y nos abrimos al regalo que nos trae la Paz. Una amiga solía decir que, la Paz no es un regalo pequeño.
La Psicoterapia es para mí un camino de re encuentro con la Paz. A través de cada proceso Psicoterapéutico, se nos brinda la oportunidad de observar de otra manera, lo que está impidiendo experimentar los frutos del espíritu: paz, amor, felicidad. Sobre todo, a través de la terapia, se nos brinda la oportunidad de volver hacia dentro, re encontrarnos con lo que verdaderamente importa y lo único que acabara con la falsa percepción y creencia de abandono y separación.
Nunca antes de interesarme por la Psicología, había visitado o tenido contacto con algún psicoterapeuta. Durante la carrera se nos recomienda realizar nuestro propio proceso psicoterapéutico antes de empezar a ejercer, no había tenido la oportunidad más allá de mi psicoterapeuta por vocación natural, mi querida nana, a quien cariñosamente le llamábamos en casa, mis Eni. Ella era ese maravilloso reflejo del amor de Dios en mi vida con ella y con Jesús me desahogaba en los momentos de “tempestad”. A veces sin palabras, solo su presencia me llenaba de paz y felicidad. Recuerdo que cuando me enfermaba estaban siempre, dos mujeres en la cabecera de mi cama, mi madre y mis Eni, mi nana. A ambas les gustaba ir a la Iglesia así que crecí viendo que Dios era su médico por excelencia y la oración el medio para hablar con él. No es que me haya pasado nada grave que tuviera que recurrir al hospital, pero solía ver que ellas oraban en silencio por mi salud cuando me dio por ejemplo papera o varicela, o cuando tenía esos dolores menstruales que te dejan sin caminar… De ellas, tome el ejemplo así que siempre he recurrido a Dios para todo, por lo que puedo decir que Jesús y mi nana fueron mis primeros Psicoterapeutas. Confiaba en él, le contaba cualquier cosa, y sabía que el respondía. Su Presencia marco un antes y un después en la profesión que elegí como un medio para servir. Ahora puedo decir que de alguna manera se me estaba preparando para ello.
El deseo de paz, amor, felicidad… un encuentro con la Psicoterapia.
Mas allá de los mitos que se tejen alrededor de la Psicología, la creencia que es para locos.. tuve la oportunidad de ver el valor que se encuentra en este recurso maravilloso para la sanación de la mente. Un recurso del cual el mismo ego, por obvias razones se niega a aceptar, en fin…
Mi madre falleció en octubre del 2010 y mi corazón quedo roto, literalmente roto. Este acontecimiento me llevo a buscar ayuda profesional. No podía hacer nada, mi corazón estaba demasiado triste, emocionalmente estaba paralizada. Unos años antes había fallecido mi nana, esa “perdida” la pude, creía yo, sobrellevar gracias a todos los recursos con que contaba en esos momentos, la familia en primer lugar, las hermanas misioneras con quien vivía en ese momento, la fortaleza espiritual, la fe, en fin, siento que hasta mi nana me sostenía desde el Cielo. Con la partida de mi madre, no fue así. Me derrumbé y entonces me di cuenta lo sola que me sentía sin mi madre y sin mi nana... El mundo se paralizo, recuerdo que seguía haciendo lo que hacía, sin embargo, muy dentro de mi sabía que algo había cambiado y no estaba feliz. Las etapas del duelo, que conocía teóricamente, las experimente con la muerte de mi madre. Desde la negación hasta la comprensión que ni siquiera la muerte puede separarte del amor. Esta fue la primera vez que visité formalmente a un psicoterapeuta y entonces, pude experimentar lo valiosa y poderosa que es la Psicoterapia. Después de pasar por esta experiencia, le agradecí a Dios, a mi madre, mi nana por encaminarme de una forma u otra hacia esta profesión en la que he podido ayudar a otros que han pasado por la misma experiencia. Como les dije antes, todo obra para nuestro bienestar.
Constelaciones Familiares y Constelaciones Familiares del Espíritu.
Un año después de haberme graduado de Psicóloga, me encontré con las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger, me fascinó tanto que empecé a estudiar más profundo en la terapia sistémica y los ordenes del amor.
Bert Hellinger decía ¿Cuál era ese orden del amor? Todos en la familia tienen el mismo derecho de pertenecer. ¡¡Sencillamente Hermoso!! Esto es lo que experimentaba en cada taller de constelaciones en el que participaba. Los efectos de este trabajo van más allá de una configuración sistémica o de un psicodrama. Lo esencial de este trabajo para mí, está en el hecho de que, todos tenemos el derecho de pertenecer pues en esencia, somos uno y lo mismo. La exclusión es la raíz de la enfermedad. El perdón la llave de la felicidad. Encuentro en las Constelaciones un medio para la reconciliación con un sistema familiar que en medio del aparente conflicto se nos olvida que no puedo atacar ni ser atacado.
Recuerda que te mencioné anteriormente que con la muerte de mi madre yo sentí que ya nada tenía sentido, que la muerte me había arrebatado lo que yo más quería en este mundo. No hay creencia más aterradora que la creencia en la muerte…
A través del trabajo con las constelaciones familiares tradicionales y luego con las constelaciones familiares del espíritu, algo internamente me estaba mostrando un camino de reconexión con la felicidad y la paz lo que tanto deseaba en mi corazón. Es este un estado mental que esta más allá de toda relación interpersonal, más allá del tiempo y del espacio. A través de la psicoterapia y las constelaciones empecé a ver ese camino. Hay un orden divino en todo lo que aparentemente nos rodea. Cuando dejamos de buscar fuera y volcamos la mirada hacia dentro, ya sea con la ayuda de la Psicoterapia, las constelaciones u otra herramienta que te ayude a detenerte y hacer insight [que es, en definitiva, lo esencial en toda psicoterapia] entonces, solo entonces, una se da cuenta de que siempre has estado sostenida por el corazón del Cielo y de que sigues siendo tal como Dios te creó.
Siento que toda terapia te lleva a ese re encuentro con tu verdadera Identidad. Y desde ese momento todo lo que creías ser, deja de tener significado. …Pues la terapia es oración, y la curación es su mira y su resultado....
La Psicoterapia es un medio que uso para compartir esta visión psicoespiritual, he sido tocada por el amor y llamada a dar lo que he recibido. La resistencia a encontrarse consigo mismo, a dar un lugar al perdón, la inclusión, vendrá una y otra vez a lo largo del camino, sin embargo, con total certeza puede decirte que Todas las cosas obran conjuntamente para el bien. En esto no hay excepciones, salvo a juicio del ego. Sostenidos por el Amor solo estamos aquí para recordarnos unos a otros que somos esencia divina.
Un día se me dijo: Mayra no eres feliz, te sientes rechazada porque quieres ser algo que no eres. Este pensamiento, este milagro, que llego a mi mente podría decir, cuando me sentía “desamparada, rechazada” oriento la mirada hacia lo que Soy en esencia. La comprensión que llego a mi mente a través de este milagro me hizo darme cuenta de que estoy aquí únicamente para ser útil.
Te dejo con las mismas preguntas que el Psicoterapeuta interior me hizo ese instante santo y las que me hago cada vez que me olvido de lo que soy en esencia.
¿Qué prefieres ser rehén del ego o anfitrión de Dios? Aceptarás únicamente a aquel que invites. Eres libre de determinar quién ha de ser tu invitado, y cuánto tiempo ha de permanecer contigo. (T-11.II.7:1-3)
Es indispensable en este camino de sanación y de conocimiento de sí mismo, atravesar las sombras, observarlas de frente para dejarlas ir. Desde luego, la resistencia al Amor, a ser algo que no eres, a la felicidad intentaran bloquear este volver hacia dentro, sin embargo, recuerda que eres en esencia, la luz que se logra ver final del túnel.
A través de este servicio me uno a ti en este viaje de liberación, sanación y perdón.
Recuerda que, El corazón escucha lo esencial si se abre a lo que realmente es.
+1 753 886 0151 Este es mi número de WhatsApp, escríbeme y nos ponemos de acuerdo día y hora de sesión de catarsis y perdón.